[Publicación PDF] Contra la Contra #5
• Antifascismo: Fórmula de confusión
• [Los Angeles CA.] Emerge la furia del proletariado contra el orden del Capital
• 1° de Mayo, agitación proletaria contra el capitalismo
• ¡Alto a la guerra- Alto a la Paz! ¡Parar el genocidio significa muerte al Capitalismo!
• Ninguna guerra, más que la de clases
Antifascismo: Fórmula de confusión [texto]:
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PESTE PORCINA, GUERRA Y BIOSEGURIDAD
“Los esfuerzos de investigación y desarrollo de la nación son importantes para el crecimiento de nuestra economía, para el futuro bienestar de nuestros ciudadanos y para el mantenimiento de una defensa poderosa” Gerald Ford, 38 º Presidente de los EEUU
LABORATORIOS DE MUERTE
Otro laboratorio de bioseguridad, otra emergencia sanitaria de algo nos suena esta historia. La peste porcina aparecida en Cataluña tiene sus orígenes en un laboratorio de bioseguridad, como han revelado los cientificos. Después de primeras hipótesis con las que jugar al ratón y al gato, para marear nuevamente a la población, resulta claro que la peste porcina, por las investigaciones realizadas y el análisis de la cepa del virus, proviene de un biolaboratorio cercano. Se trata del centro de investigación animal y laboratorio de bioseguridad Nivel 2 ,IRTA Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias el cual está especializado en la “ búsqueda y control de enfermedades porcinas emergentes y re-emergentes en Europa” , del cual parece ser se ha escapado la cepa del virus de peste porcina.
La primera medida del gobierno ha sido sacar a los militares a la calle. Otra vez el ejército. Otra vez la industria militar-científico-industrial. Cada vez más la guerra y sus mercenarios se integran en la vida civil. Ante cualquier emergencia ya sea ecológica o sanitaria lo primero el ejército, la guerra, como forma de control y poder. Bajo la excusa de la ayuda se disfraza la militarización de nuestras vidas: Covid-19, Dana, terremotos, incendios, peste porcina etc. Se trata, no obstante, de ir introduciendo el ejército en la cotidianidad de barrios, pueblos, cuidades y sus habitantes, la guerra se ha convertido en el nuevo paradigma económico del capitalismo y debe estar siempre presente en la mente, en el imaginario, de la población. Ante los escenarios de crisis siempre vemos los mismos “salvadores”. La militarización se está multiplicando desde la presencia de militares en las calles, el continuo “fantasma” de una próxima guerra, el uso entre la población civil de decenas de aparatos creados por militares: teléfonos móviles, internet, aplicaciones, geoposicionadores, drones etc…supone la aceptación del nuevo paradigma de la guerra. La guerra siempre la guerra. Así hemos visto como estos días la sierra de Collserolla era invadida por 400 militares, drones y demás armas de guerra. Un escenario de guerra y control ante una “emergencia sanitaria”, obviamente lo único que se persigue es normalizar la guerra y sus mecanismos en la población.
En España existen laboratorios de Bioseguridad desde el nivel 1 hasta el nivel 4, siendo estos los más peligrosos por la potencialidad de los agentes infecciosos. Estos laboratorios siempre se han relacionado con asuntos e intereses civiles, pero detrás de muchos de ellos se esconden intereses militares. Evidentemente, el ejército está interesado en la investigación y desarrollo de las cepas de virus para después ser utilizados como armas biológicas y muchos de estos laboratorios reciben continuas visitas de miembros del ejército para aumentar su maquinaria de guerra.
Esta investigación "civil" siempre se ha vinculado a aplicaciones militares, aunque ha sido erróneamente ignorada a lo largo de los años por los movimientos ambientalistas y pacifistas, al menos hasta que los trágicos acontecimientos de la guerra entre Irán e Irak la volvieron a poner de relieve, poniendo de relieve la naturaleza dual de la investigación científica. Sin embargo, ciertos productos químicos y biotecnológicos representan efectivamente armas de destrucción masiva que complementan los arsenales nucleares.
Históricamente, existen episodios específicos que trazan una nueva forma de librar una guerra, con un enfoque cada vez más letal en el instrumento de muerte empleado. A pesar de que la Conferencia de La Haya de 1899 prohibió el uso de gas venenoso, el mando alemán vertió 168 toneladas de cloro sobre las tropas francesas en Ypres el 22 de abril de 1915. Esta gran nube de cloro, producida por vientos favorables, sorprendió y asfixió a 15.000 franceses, matando a 5.000. Fritz Haber, químico galardonado con el Premio Nobel en 1918 por su trabajo fundamental sobre la síntesis de amoníaco a partir de hidrógeno y nitrógeno, fue quien supervisó científicamente el ataque.(1) Quién sabe si este científico, al que se sumaron muchos otros con el tiempo, también tuvo pesadillas distópicas, como ha contado repetidamente Jennifer Douden, ganadora del Premio Nobel por el desarrollo de CRISPR/Cas9.También los ingleses probaron el ejército alemán el fosgeno y el gas mostaza . El balance final fue estremecedor. Nada menos que 125.000 toneladas de gas fueron diseminadas: 400.000 mil muertos, 600.000 mil heridos. La guerra química fue, por tanto, un factor militar significativo. Estos episodios siempre han permeado la lógica más secreta de la guerra, dando lugar a una carrera implacable y febril, tanto ofensiva como defensiva. La carrera de las armas químicas, una vez iniciada, se volvió difícil de detener. La investigación militar se centró en la producción de nuevos agentes químicos, municiones adecuadas para su lanzamiento y medios de protección adecuados. Como veremos, con la biotecnología, esto desencadenará una espiral sin fin, centrada por completo en la fórmula de la vacuna como antídoto universal.
Hacia finales de 1915, el fosgeno cobró importancia como producto industrial, sustituyendo al cloro debido a su mayor manejabilidad y, sobre todo, a su alta toxicidad. Se empleó inmediatamente en el campo de batalla, utilizándose 150.000 toneladas para cargar municiones especiales, responsables del 80% de las muertes por armas químicas.
Italia también hizo un uso significativo de armas químicas, como el que llevaron a cabo los austriacos en 1916, un año después de Ypres, entre San Michele y San Martino del Carso, donde una densa nube de cloro y fosgeno liberada por 3.000 cilindros de 50 kg penetró las trincheras, adormeciendo a muchas tropas. Este desastre fue sin duda un éxito científico y militar, ya que 8.000 soldados fueron neutralizados, la mitad de los cuales perdieron la vida.En 1917, los alemanes utilizaron gas mostaza (sulfuro de etilo clorado) por primera vez, y la iniciativa pronto fue imitada por todos los demás beligerantes, quienes se centraron en la investigación, cada vez más letal, de productos letales. Sin embargo, los resultados siempre fueron efímeros, ya que cualquier progreso logrado por un bando pronto era superado por el otro, lo que obligaba a los científicos a trabajar en sus laboratorios para encontrar nuevas fórmulas cada vez más tóxicas y mortales.
Todo esto, al menos formalmente, se intentó remediar en 1925, cuando la Conferencia de Ginebra prohibió el uso de gas venenoso. El protocolo —del que Estados Unidos se retiró posteriormente— fue firmado por 32 países, pero este compromiso no impidió que Italia utilizara su gas mostaza contra los etíopes antes de la Segunda Guerra Mundial.
Por supuesto, las formalidades de los protocolos no detuvieron la investigación, aunque aparentemente se limitara a las paredes del laboratorio. Pronto surgieron los primeros gases neurotóxicos, descubiertos en 1936 por un químico de Farben Industrie en Alemania mientras trabajaba en nuevos herbicidas. Posteriormente, lo que parecía un descubrimiento casual condujo al desarrollo de nuevos agentes tóxicos, que se produjeron en masa y adoptaron los infames nombres de tabún, sarín y somán, sustancias letales capaces de actuar en cuestión de minutos. Aunque la Alemania nazi había producido 17.000 toneladas de tabún solo para 1945, no se utilizó, probablemente por temor a la respuesta del enemigo, que podría haber sido igual o incluso peor, dado que los laboratorios de todo el mundo estaban en plena actividad, creando antídotos y, por lo tanto, nuevas armas. (2)
El verdadero impulso para esta investigación llegó después de la guerra, en particular por parte de la entonces Unión Soviética y Gran Bretaña. Pero nadie se contuvo, y pocos años después de la Segunda Guerra Mundial, científicos suecos y estadounidenses pudieron anunciar con júbilo a sus respectivos gobiernos que, gracias a la síntesis de nuevos productos extraordinarios, los gases V, comenzaba una nueva era de paz. Mientras tanto, el gigante farmacéutico Merck gestionaba simultáneamente su negocio farmacéutico y el programa de armas biológicas del Pentágono. Los investigadores de Merck se jactaban de poder producir agentes de guerra biológica sin grandes gastos ni logística especial. Pero, sobre todo, se enfatizó la gran ventaja de las armas biológicas: podían producirse bajo la apariencia de una investigación médica legítima.
La mayoría de los historiadores remontan el surgimiento del "programa de bioseguridad" moderno a los ataques con ántrax de 2001, perpetrados, entre otras cosas, por científicos del principal sistema de investigación biotecnológica. Pero años antes, algunos planificadores del complejo militar-industrial y médico ya contextualizaban la bioseguridad como una poderosa estrategia para explotar posibles pandemias o actos de bioterrorismo con el fin de fomentar un aumento masivo de fondos, y como una herramienta para lograr la metamorfosis no solo de Estados Unidos, sino del mundo entero. Tras esos ataques con ántrax, las "vacunas" se convirtieron repentinamente en un eufemismo para las armas biológicas, así como en un salvavidas para una próspera industria de armas biológicas.
A partir de ese momento, todo el aparato militar del Pentágono, con todos sus planificadores —como la conocida DARPA, que en Italia financió los experimentos de Crisanti con mosquitos transgénicos—, comenzó a invertir grandes cantidades de dinero y a presionar a favor de experimentos de "ganancia de función". La investigación de "doble uso" estaba ahora en pleno desarrollo.
Con el tiempo, todos los posibles "accidentes" no deben considerarse eventos aleatorios, sino inherentes a la lógica perversa que subyace a la investigación científica, el lucro y las ideologías cientificistas específicas que apoyan estos procesos, independientemente de las posibles consecuencias, cuando se hipotetizan. Si se superpone un mapa que muestra laboratorios químicos y biotecnológicos con niveles de seguridad de 3,4 (al menos los conocidos) con un mapa de accidentes de los últimos años, se verá que la geografía de la muerte no miente y hace coincidir los centros de investigación con las zonas afectadas. En estos sectores, hablar de accidentes es quedarse corto. Por ejemplo, la base naval de nivel 3 Namru3, trasladada de Egipto a Sigonella, Sicilia, en 2020 tras más de 80 años de funcionamiento, no ha traído buenos recuerdos, considerando las demandas presentadas por el estado egipcio acusando al ejército estadounidense de realizar experimentos sin control y utilizar a la población como conejillos de indias..
Durante la proliferación de bombas atómicas, se hizo mucho hincapié, con razón, en la confusión inherente a la distinción entre bombas y reactores nucleares para producir electricidad, ya que el proceso de producción siempre produce plutonio, el elemento explosivo básico para fabricar bombas atómicas. El mismo proceso se puede encontrar en armas químicas y biológicas, como nos recordaron dramáticamente los sucesos de Bophal, pero ya había surgido con Seveso y Avenza. Igualmente en España, en 1981, ocurre el tristemente conocido como “ “síndrome del aceite tóxico” que realmente fue un envenenamiento masivo de la población, que causó más de 20.000 heridos y 300 muertos, por los organofosfarados de la multinacional Bayern.(3) En el ámbito de la química industrial, el sector militar, con sus agresivos agentes nerviosos, siempre se ha inspirado en los ciclos de producción de pesticidas. Estos difieren muy poco, y solo en las etapas finales de las reacciones químicas, lo que facilita reconversiones simples y rápidas, lo que hace que cualquier forma de control sea altamente cuestionable Paralelamente a los estudios sobre armas químicas, comenzaron los sobre armas biológicas; se podría decir que los gases nerviosos son hijos de los pesticidas, así como la guerra bacteriológica es hija de la biotecnología. Así todos los excedentes de armas biológicas y químicas fueron reutilizados en la agricultura durante la revolución verde, armas de guerra como el DDT, que siguieron produciendo cientos de muertos. Esta vez ya no en el ámbito militar, pesticidas e insecticidas produjeron un efecto parecido a una guerra con heridos muertos y territorios devastados.
La idea de usar armas biológicas se remonta a la experiencia de infecciones y epidemias, que representaron un grave problema militar durante guerras pasadas. Con el desarrollo de la microbiología, la adquisición de nuevos conocimientos sobre la fisiología bacteriana y viral, y la posibilidad de cultivar microorganismos a gran escala, la idea de usar la enfermedad como arma se hizo posible. Alemania ya había emprendido importantes investigaciones en este sentido desde 1936, estableciendo un centro de investigación en Porton en 1940. Canadá fundó su propio centro en Suffield durante esos años, y entre 1930 y 1940, Japón dedicó una importante investigación y experimentación a la guerra biológica. En 1942, Estados Unidos estableció el Servicio de Investigación de Guerra Biológica, inaugurando al año siguiente lo que se convertiría en el centro más infame de biología bélica: Fort Detrick. Un informe elaborado durante la Segunda Guerra Mundial describió la investigación estadounidense sobre armas biológicas como superior a la de los nazis.
Tras la Segunda Guerra Mundial, las principales potencias, Estados Unidos y la URSS, difundieron información sobre mejoras en armas químicas y biológicas, pero esta "transparencia" duró poco; posteriormente volvieron a ocultar sus investigaciones. Esto ocurrió especialmente después de que la opinión pública comenzara a interesarse por estos temas, en particular tras las acusaciones específicas de Rusia contra Estados Unidos, acusándolo no solo de realizar experimentos de guerra biológica, sino también de emplear a los mejores científicos nazis y japoneses. Estos científicos pronto fueron reasignados al servicio de otros criminales que, al igual que los nazis, evidentemente veían los experimentos con seres humanos en campos de concentración como una oportunidad única para maximizar sus logros científicos.
En 1955, la revista tokiota "Bungei Shunju" publicó relatos de testigos presenciales de los atroces experimentos realizados por los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial, donde se estima que entre 1500 y 2000 personas fueron asesinadas como conejillos de indias. Sin embargo, el dato más significativo fue que todo ese personal científico altamente capacitado fue transferido a Estados Unidos. Todo ese valioso personal fue reutilizado en los laboratorios del vencedor, que no solo quería hacer lo mismo, sino hacerlo mejor. Por lo tanto, ese valioso conocimiento científico no solo no debía perderse, sino que debía salvaguardarse y, como se vio en los años posteriores, ampliarse para preparar nuevas y más recombinantes armas biológicas.
Estas piezas históricas, donde la vida humana claramente valía menos que cero en comparación con los "intereses superiores" de la ciencia y ahora de la tecnociencia, sirven para recordar a los críticos de hoy, cuando una vez más vimos la dignidad y la vida misma de los seres humanos pisoteadas por el Programa Covid, que quizás no deberíamos haber deseado un nuevo Juicio de Núremberg para los nuevos asesinos de bata blanca y camuflaje. El poder está dispuesto a sacrificar algo, pero sobre todo, está dispuesto a protegerse, y los científicos, nazis y otros, de toda calaña, y creo, continuaron realizando su trabajo sin interrupciones en los años siguientes, no como un asunto extraordinario y marginal, sino siempre en los campos de investigación de vanguardia capaces de cambiar el curso de una guerra. Esa misma investigación, basándose en ese legado, ha podido hoy implementar tecnologías de ingeniería genética en millones de personas mediante el control masivo del ganado.
Lejos de abandonar el uso de armas biológicas, incluso durante la Guerra de Corea, Estados Unidos fue acusado de lanzar bombas biológicas sobre suelo norcoreano, acusaciones confirmadas posteriormente por investigaciones de campo específicas. El interés de los estados, y en especial de sus ejércitos, por los agentes biológicos tiene múltiples explicaciones, pero la principal radica en su amplio ámbito de aplicación y desarrollo. Muchos agentes individuales abordan un amplio espectro de situaciones relacionadas con la biología humana, pero de forma más general, con la vida en general. Dependiendo del microorganismo utilizado, algunos vectores biológicos pueden afectar el sistema respiratorio, otros las membranas mucosas de los ojos y la nariz, y otros se absorben a través de los alimentos o cualquier sustancia contaminada. Y no debe olvidarse que antes del lanzamiento de las armas atómicas sobre Japón, la investigación militar estadounidense había evaluado el despliegue masivo de armas biológicas para destruir la economía del país.
El uso de microorganismos como armas biológicas ofrece a sus productores la ventaja de su extrema facilidad de reproducción, lo que simplifica y resulta sumamente rentable crear una cadena de infecciones a partir de un solo individuo infectado. La propagación de la enfermedad será aún más eficaz si la infección se propaga por el aire durante el período de incubación, cuando la enfermedad, al no haberse manifestado plenamente, no es reconocible ni curable. Además, algunas bacterias y virus son muy resistentes a condiciones ambientales adversas, especialmente aquellos que pueden formar esporas que pueden permanecer infecciosas durante varios años.Ya en la década de 1960, en las revistas militares se podía leer cómo estas armas podían “modularse” adecuadamente e intercambiarse o mezclarse entre sí para obtener el máximo rendimiento.
El general del ejército estadounidense Rothschild, quien a mediados de la década de 1950 fue encargado de dirigir la investigación del programa de guerra química y biológica, escribió en Tomorrow Weapons que las armas biológicas podrían ser un excelente elemento disuasorio para China, que, al tener una ubicación geográfica particular con corrientes de aire que la golpean en todas direcciones, debería haberse sentido disuadida de iniciar una guerra, considerando que cada una de esas corrientes podría estar infectada con gérmenes. En aquel entonces, el clima se consideraba un problema importante para las armas biológicas, por la obvia razón de que fallaban el objetivo o lo devolvían con sus propios agentes biológicos. Hoy, gracias a la manipulación climática y a la capacidad militar para influir en los procesos atmosféricos, estos problemas ya no existen. De hecho, podríamos decir que son aún más letales e incitan a un uso sistemático y selectivo. Entre los requisitos de las armas biológicas, cabe recordar que la defensa contra ellas no es nada fácil, precisamente porque identificar el agente causal y, por consiguiente, encontrar un antídoto adecuado suele ser complejo. Cuando explotó la planta química de Bhopal, se produjeron innumerables muertes, en parte porque la multinacional no proporcionó información precisa sobre las sustancias reales producidas en la planta, lo que hizo que los posibles tratamientos fueran meramente tentativos e hipotéticos. Una vez más, un "accidente" permitió observar de primera mano y a gran escala los efectos de la guerra química en los cuerpos de la empobrecida población de la India.
La biotecnología al servicio de la guerra está transformando por completo la situación, y por guerra nos referimos no solo a la que libra un país contra otro, sino también a la que la tecnociencia desata sobre los cuerpos humanos a diario. La frontera que nunca se discute es la que separa el laboratorio del resto del mundo: la razón es muy simple: ya no existe. En la vasta extensión del entorno artificial que ahora nos rodea, se está llevando a cabo un gran experimento cuyo objetivo es erradicar lo que queda de lo impredecible e incontrolable, no con choques violentos ni traumas, sino con manipulación constante, con el objetivo de distorsionar la naturaleza y todo lo que pueda representar espontaneidad y autonomía.
Incluso con la pandemia declarada de SARS-CoV-2, la espera antes de la intervención fue larga, pero esta se realizó de forma incorrecta, a sabiendas de que era incorrecta, aparentemente sin ningún sentido lógico. La biotecnología actual permite intervenciones sobre la vida, al tiempo que oculta sus acciones. La fórmula del artificio tecnológico está en manos exclusivas de sus creadores y desarrolladores, quienes pueden haber sido tan originales o inescrupulosos con las técnicas empleadas que crearon algo nuevo. Como suele ocurrir en la investigación científica, se tropieza con un resultado por casualidad mientras se busca algo más. Posteriormente, se dan fórmulas y nombres, y se prepara la catalogación, pero el trabajo no se centra en algo concreto; se trata de aprovechar algo desconocido en sus diversas recombinaciones y consecuencias finales, especialmente si el campo de intervención es la biotecnología moderna. A pesar de ello, vemos laboratorios clasificados como BSL1, 2, 3, 4, etc., dando una impresión exterior de seguridad, no tanto de la estructura, sino de sus emisarios de bata blanca: el mensaje es siempre el mismo, que esta gente sabe lo que hace, ya sea que estén descubriendo algo nuevo ahondando en los procesos más íntimos de la vida, o remediando un desastre nacido de la propia biotecnología.
La lógica de prepararse para la guerra biológica sigue exactamente la de la llamada guerra tradicional, donde se despliega un arsenal más "normal", un campo en el que la imaginación a menudo se ha posado y fantaseado. Si la investigación militar es una innovación tecnológica y estratégica constante —para mantenerse siempre a la vanguardia de enemigos reales, imaginarios o posiblemente futuros—, la investigación militar, interesada en la biología de los organismos vivos y que explora constantemente las innovaciones de la biotecnología para avanzar, se encuentra al mismo nivel. Así, por un lado, tenemos a más de la mitad del mundo en medio de una pandemia declarada de SARS-CoV-2, elogiando las vacunas como productos vitales necesarios para evitar una catástrofe sanitaria con un número incalculable de víctimas; por otro, el Pentágono, que define las vacunas como armas biológicas de destrucción masiva. La espiral en esta dirección es interminable, ya que los laboratorios trabajan con los agentes más patógenos del mundo. No satisfechos con su toxicidad, se producen cepas aún más virulentas, aparentemente para proteger al personal militar en zonas de guerra de amenazas en constante evolución. Así, lo que queda al final es todo un sistema de armas biológicas: un organismo potencialmente infectado, un suero genético contra él y su sistema de liberación.
Las nuevas tecnologías de ingeniería genética vislumbran una forma versátil de armamento que puede utilizarse para una amplia variedad de propósitos militares, desde el terrorismo hasta las operaciones de contrainsurgencia y la guerra a gran escala para destruir poblaciones enteras.
Las buenas intenciones que hacen alarde los gobiernos para camuflar el potencial del aparato farmacéutico y biotecnológico son erróneas. A diferencia de las tecnologías nucleares, la ingeniería genética puede producirse y desarrollarse a bajo costo, requiriendo menos infraestructura y experiencia científica, y abre la posibilidad de bastas aplicaciones, haciendo imposible distinguir entre defensa y ataque. En todo esto, las llamadas vacunas desempeñarán un papel clave, con métodos de producción muy similares a los de las armas biológicas. Como ya hemos visto con los productos químicos y los pesticidas, hay un paso corto para hacer algo distinto a lo que se anuncia, y podemos estar seguros de que este paso final no solo se ha logrado, sino que también pretenden formalizarlo y normalizarlo en la indefinición de la nueva neolengua y la pérdida de significado, convirtiendo la tecnología genética en una nueva arma del futuro, que se utilizará incluso contra las personas, como hemos visto con la pandemia declarada.
Nos rodea una plétora de destacados científicos, comentaristas, políticos, ambientalistas e intelectuales de todo tipo que cuestionan el futuro próximo, el futuro de la ciencia y si alguna vez podrá superar los umbrales críticos. Lo mismo ocurrió inmediatamente después de la fisión atómica que nos dio las bombas atómicas. Ahora nos encontramos en plena era biotecnológica, donde la legislación europea ha autorizado el uso de organismos genéticamente modificados (OGM) en humanos mediante terapia génica antes de aprobar los OGM en la agricultura, convirtiéndonos en una subespecie experimental de la ganadería agrícola.
La lenta pero inexorable proliferación de nuevos biolaboratorios (BSL3) en España también tiene, sin duda, implicaciones muy diferentes. Si bien es innegable que estos centros se están preparando para servir como instalaciones de almacenamiento e investigación tras el cierre de tantos laboratorios similares, primero en Egipto con Manru3 y ahora con los ucranianos bajo supervisión estadounidense, el objetivo es forjar una nueva coexistencia.
En los últimos años, el nombre de Wuhan se ha asociado con su laboratorio (BSL4), sede de experimentos misteriosos y sin duda peligrosos, con información filtrada de forma no tan sutil por los medios occidentales. La glorificación de la ciencia ha dado lugar a una investigación biotecnológica que no ha quedado completamente sumergida ni marginada —pensemos en la recombinación pandémica y los nuevos sueros de ARNm que acapararon titulares con entusiasmo y pesar, como el de Robert Malone— y ha surgido un nuevo paradigma que se deriva precisamente de la biotecnología, de las tecnologías CRISPR/Cas9 y ARNm. El mensaje es muy claro, o quizás tan claro que la mayoría no lo entiende: estos serán los nuevos puntos de partida para las llamadas Ciencias de la Vida .El próximo año está previsto la inauguración en Madrid, Tres cantos, el primer centro europeo de bioseguridad BSL4,. Estos centros se centran en la investigación de emergencia, lo que obviamente se ha convertido en la norma, porque lo que se crea y desarrolla para una guerra nunca se revierte, especialmente cuando esa investigación afecta profundamente a los organismos vivos. En su propaganda popular, la ciencia sigue hablando de investigación sobre el cáncer, las enfermedades raras y los trastornos genéticos, pero todo sigue subordinado al nuevo paradigma que surge de la biotecnología y que se aplicará con las llamadas terapias de vacunas que ahora sabemos que no tienen nada que ver con esas mismas enfermedades. Hablar de vacunas evoca imágenes de algo que previene, que inmuniza contra alguna enfermedad, quizás grave y mortal, aunque ya nos hemos acostumbrado a la farsa de la vacuna contra la gripe diseñada para los ancianos, un grupo de personas que sabemos que son muy queridas por los neomaltusianos.
Lo que quieren introducir e internalizar, primero en el lenguaje cotidiano y luego como un entendimiento general, es una nueva forma de abordar cualquier problema de salud. Un paradigma nuevo y único moldeará nuestra forma de vivir en este mundo, obviamente también en sintonía con la nueva era verde y ambientalista. Esto requiere una investigación preventiva continua que debe ir más allá de las posibles amenazas presentes, porque el nuevo paradigma mira hacia el futuro, con la importante distinción de transformar el presente. Así, la biotecnología, con la investigación de ganancia de función, agrava los agentes ligeramente patógenos y los virus comunes, haciéndolos aterradores y catastróficos; la geoingeniería se prepara para la emergencia climática interviniendo para modificar el clima; la biología sintética se prepara para las amenazas ambientales y la escasez de alimentos desarrollando alimentos artificiales sostenibles para otros animales, tanto es así que los activistas por los derechos de los animales proclaman la inminente liberación de los animales. Esto es, obviamente, solo el comienzo de lo que nos espera en el futuro cercano. Nos acostumbraremos a los biolaboratorios, que serán vistos con miedo, pero también con reconocimiento, porque una emergencia siempre está a la vuelta de la esquina. La peculiaridad de la investigación que se lleva a cabo allí reside en que no es neutral, sino que está plenamente alineada con la gran Transformación. Pensar que existe, o podría existir, una posible barrera o apoyo a su progreso es simplemente ridículo o trágico. La investigación ya está completamente orientada hacia esa dirección; el resto se está marginando gradualmente hasta desaparecer por completo. El proceso es muy simple: el vasto capital proporcionado por organizaciones internacionales, entidades financieras y grandes filántropos solo está disponible para ciertas áreas, y sabemos que los tecnocientíficos ansían financiación, oportunidades de publicación y quizás incluso poder de decisión y político en diversas academias e instituciones.
Lo que nos queda por hacer es impedir que estos centros se construyan donde se proponen, pero esto no es suficiente. Debemos comprender que la lógica detrás de estos centros en particular es la misma que nos ha obligado durante mucho tiempo a vivir en un biolaboratorio. Esta consciencia nos ayudará a comprender el programa en curso y a sacar las conclusiones correctas sobre cómo organizarnos e intervenir. Porque ahora es evidente que las plagas, las hambrunas y la propagación de nuevas enfermedades previamente desconocidas por todo el mundo podrían convertirse en el acto final del guion preparado por diversas potencias transnacionales y sus acólitos para este siglo de la biotecnología. Es hora de parar la industria de la muerte. Contra toda autoridad. Contra toda Nocividad. Por la Anarquia. Biolaboratorios Ni aquí, Ni en Ningún lado.
CHIMPANCES DEL FUTURO. MADRID. DICIEMBRE 2025
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NOTAS:
(1) Crítica a la razón tecnocientífica. Eugenio Moya. Ed. Biblioteca Nueva
(2) La Comunicación-Mundo. A. Matterlat. Ed. Fundesco
(3) Relación del envenenamiento perpretado en España y camuflado bajo el nombre de síndrome del aceite tóxico. Jacques Philipponneau. Ed. Precipité
REVOLUCIÓN #4
SUMARIO
- Catástrofe, guerra y negación
- Algunas reflexiones sobre el papel de las revueltas de nuestro tiempo
- Ucrania. Resistencia desde las entrañas de la guerra
- Comunidad de lucha contra la guerra y sus defensores izquierdistas
- Insurrección proletaria en Ucrania (1918-1921)
Nuevo número de la revista Revolución.
https://proleint.org/wp-conten
LA HUELGA
Boletín trimestral de informaciones obreras N º 5 - OTOÑO 2025
* Movimiento obrero y represión
* ¿Derecho de huelga u obligación de trabajar?
* Una clase luchando en todo el mundo
* A 40 años de la muerte de José Antonio Díaz Valcárcel
* Entrevista a una trabajadora del aeropuerto de Barajas
* Extractos de una carta de un compañero de U.K.
* Cádiz y Cartagena: lecciones de dos huelgas
* Sobre la huelga general del 15-O y las movilizaciones por Palestina
* Huelga en Saeta Die Casting (Valladolid)
DESCARGAR Y LEER COMPLETO: https://lahuelga.info/numero/5
Nº 36- Octubre de 2025 - pdf
● Oriente Medio, un escenario en el que la normalidad es la guerra de todos contra todos. Israel-Irán: una rivalidad regional de décadas que no podía sino desembocar en la guerra
● De los Mozos ha hablado…
● De la guerra comercial a la guerra armada, una espiral que solo puede romperse con la lucha revolucionaria de clases del proletariado
● Amadeo Bordiga convertido en mercancía como «personaje histórico», es decir, como icono inofensivo
● Incendios, ¿casualidad? ¿tragedia? No, beneficio capitalista y control democrático
● El objetivo del proletariado palestino no es una imposible «patria palestina», sino la lucha de clase que una a los proletarios por encima de las divisiones nacionales
● Intento de pogromo y razias contra los inmigrantes en Torre Pacheco Una única salida: la lucha de clase, por encima de toda división nacional, étnica o racial
● Desde el mundo del trabajo… Sobre la huelga del metal de Cádiz
DESCARGAR Y LEER COMPLETO: https://www.pcint.org/40_pdf/05_Elprol-pdf/El-proletario_036-w.pdf
El próximo sábado 11 de octubre hemos organizado la presentación del libro DesertorEX a cargo de tres de sus autorxs, en la librería-café Akelarre.
DesertorEX es una recopilación de experiencias sobre el proceso de desertar de la psiquiatrización de las situaciones difíciles. Como profesional, como paciente y como entorno cómplice. Dejar de ser profesional, dejar de ser paciente, dejar de ser entorno cómplice, y hacer otra cosa con lo que nos pasa.
Esta Autoría Colectiva habla de los diferentes procesos de salida de las estructuras opresivas que ejercemos. Habla de renunciar a ser expertxs, autoridad, a ejercer violencias, a mirar para otro lado, a acallar lo que nos pasa.
"Nuestra estrategia es pues la siguiente: establecer desde ahora un conjunto de focos de deserción, de polos de secesión, de puntos de concentracion [...] De lo que se trata es de darse los medios, de encontrar la escala donde puedan resolverse el conjunto de cuestiones que, planteadas a cada uno separadamente, conducen a la depresión."
El ejemplar puede descargarse libremente aquí (https://laporvenir.org/que-
Os esperamos para escucharlxs, escucharnos, ¡y de paso, si apetece, tomarnos un buen algo!
UNA CRÍTICA ANARQUISTA AL POSMODERNISMO Y AL POS-ANARQUISMO
El siglo XX que empezó como un torbellino revolucionario acabó con un descalabro de las ideas emancipadoras, desde el anarquismo hasta el socialismo, que se vieron “derrotadas” por un capitalismo que irá mutando y transformándose en función de sus necesidades. La dominación capitalista recupera antiguas luchas “revolucionarias”, sociales, económicas, ecológicas.. absorviendo muchas de estas ideas emancipadoras y colocándolas en su programa.
Por un lado la incapacidad de los movimientos revolucionarios de ver y analizar estas nuevas reestructuraciones capitalistas y por otro lado el capitalismo con sus interminables guerras y conflictos de dominación y desestabilización de territorios enteros o en su vertiente comunista, con sus inmensos sumideros de miseria moral y material, representados por los gulags, dieron lugar a la desestabilización de los movimientos revolucionarios que habían colocado contra las cuerdas al capitalismo en diferentes momentos del siglo XX. Consiguiendo poner cadenas a todas las ansias de libertad y emancipación provocando una desbandada generalizada de los movimientos revolucionarios que concurrieron posteriormente en las ideas de la posmodernidad.
Ante la caída de y crisis de estos movimientos revolucionarios parece que muchos encontraron una salida: el repliegue en la subjetividad del individuo y la huida hacia el mercado como garantizador de una felicidad sustentada en la privatización de la vida (la destrucción de la comunidad) y en el hiperconsumo propios de la de la posmodernidad. Destacar especialmente el hiperconsumo de identidades.
Así las ideas de la posmodernidad que hoy fagocitan por completo a la izquierda y en gran medida a los movimientos anarquistas y revolucionarios son producto del desencantamiento con la Política, las ideologías y con los movimientos sociales y revolucionarios. Unas ideas posmodernas que ponen en el centro al individuo , y gracias a las redes sociales al individuo descarnado y atomizado, alejando las posibilidades de una lucha revolucionaria que ponga en el centro , no a las identidades sino a la comunidad, a lo colectivo que emprenda de nuevo la lucha de clases, buscando la tensión, la confrontación y el conflicto que proyecten el derrumbe de lo establecido.
DECRETADO EL ESTADO DE FELICIDAD PERMANENTE (LEMA DE MAYO 68)
La caída del muro de Berlin, la sociedad de masas, el ocio, el hiperconsumo, el desencantamiento con las ideas revolucionarias, el repliegue individual, el fin de la guerra fría…. todo ello da lugar a la aparición de la posmodernidad. Durante la segunda mitad del siglo pasado oco a poco fue permeando la idea de que todo es interpretable y relativo, que las categorías que explicaban el mundo hasta hace dos días deben actualizarse, reinventarse, redefinirse. Que determinadas categorías sociales como Poder, Estado, capitalismo, movimientos revolucionarios habían quedado desfasadas y que debían ser disueltas en la túrmix de la historia. A partir de la posmodernidad sólo serán relevantes y dignas de atención aquellas cuestiones que proporcionan bienestar a ese Sujeto desencantado, para quién la aspiración a la felicidad individual (o la visibilización de sus problemas propios) constituirá en adelante un sustituto funcional de aquellas ideas revolucionarias que hasta poco tenían un valor principal. La posmodernidad convierte la búsqueda del bienestar subjetivo en un imperativo moral. Ese bienestar supone una privatización de la vida que es un rasgo estructural de la posmodernidad, el individuo se refugia en sí mismo en un proceso de aislamiento progresivo, de esta manera, a falta de un entorno próximo, de una comunidad, es el Estado quién ocupa su lugar. El Estado ya no es el enemigo a batir, sino el refugio al que acudir a exponer y visibilizar sus problemas. La perdida de aquellos proyectos colectivos que alumbraban “un mundo nuevo” será “recompensada”con el individualismo , representado por un individuo desencantado que buscará nuevas fuentes de satisfacción en una sociedad que le ofrece nuevas formas, via mercado, que le promete un horizonte de esperanza sobre la base de materializar sus anhelados deseos.
Poco a poco el mundo de las ideas va desmoronándose en la posmodernidad. Ya no hay religiones o ideas revolucionarias a las que asirse, todo adquiere un carácter evanescente, cool, superficial, efímero. Ya no hay lugar para grandes proyectos revolucionarios en la posmodernidad, ya que todo tiene un carácter relativo, transitorio, provisional….Todo parece cuestionable, opcional, relativo. Así la libertad ya no es un proyecto colectivo sino que ahora se asienta en el centro de la experiencia individual y todo lo que afecta al individuo, desde el nacimiento hasta la muerte, adquiere significación política: la elección de los hijos , la forma de alimentarse, la orientación sexual, la salud, la forma de consumo etc.. todo es opinable y convertido en una mercancía capaz de satisfacer los deseos de los individuos. Así las cuestiones que afectan a las condiciones estructurales de la vida social, de las condiciones de vida y de la política se alejan del centro del combate y se repliegan a lo individual.
Las ideas posmodernas no deben asimilarse a una estricta despolitización , son inseparables de un entusiasmo relacional particular, como lo demuestra la proliferación de asociaciones, grupos de asistencia y grupos reformistas. El Individuo posmoderno no es un individualista asocial sino que busca ramificaciones y conexiones en colectivos con intereses miniaturizados, hiperespecializados que no buscan el conflicto con el Estado, ni con el Capitalismo. Buscan gente con sus mismo deseos identitarios: colectivos de “racializados”, grupos de veganos, asociaciones de “discas” , grupos transfeministas lugares donde emprender la solidaridad de microgrupo, fragmentando las luchas políticas y/o revolucionarias. Forman diversidad de grupos que ya no buscan crear esos momentos de tensión o conflicto que nos puedan llevar a la revuelta generalizada. Así en la posmodernidad el Individuo ha sustituido a aquella clase peligrosa que a base de bombas, veneno, cuchillos, libros, panfletos...hacía temblar los cimientos de la burguesía. Una burguesía que ahora ofrece toda una cultura y consumo liberal a todos aquellos que se disfrazan de revolucionarios.
A LA CARTA: ELIGE TÚ REBELIÓN
El espectáculo ha transformado la lucha. Numerosos movimientos involucrados en inciertas luchas ya no buscan el proyectarse para derrumbar lo existente, para criticar la dominación o para planificar luchas a largo plazo que hagan tambalear el sistema. Nos encontramos en la época técnica la cual prioriza lo visual, no sólo se prioriza este sentido sino que al mismo tiempo se nos priva del resto, es un signo de la sociedad científica la privación sensorial. Por ello vivimos en la “era de la visibilización” donde las luchas deben hacerse visibles ya no para ser difundidas como una propaganda que llegue a las conciencias de la mayor parte de la población sino para mostrar la existencia de la amalgama de sujetos que conforman la ´rebelión liberal´ ,aquellos que, no pretenden derrumbar el Estado o el Capitalismo. Simplemente buscan , en la mayoría de las ocasiones, autorreafirmarse y mostrarse al mundo como si de un escaparate comercial se tratase.
En este punto adquiere especial importancia la personalización, es decir, la posibilidad de una amplia carta, como si de un restaurante se tratase, donde elegir tu propia “rebelión”. Podríamos llamarlo algo así como “elige tú propia aventura”, “construye tu viaje”. El capitalismo ofrece este consumo hiper-individualizado con la multiplicación de elecciones que ofrecen cada vez más opciones y elecciones a medida, una especie de autoservicio de una existencia a la carta que consiste en proponer para cada persona diferentes opciones , en substituir la normatividad, la autoridad y la sujeción uniforme por la libre elección, la homogeneidad por la diversidad, la austeridad por la realización de deseos. Así el capitalismo te vende una ´rebelión´ en un formato simple. La idea es básica: que la población siga consumiendo y trabajando pero sin estar sujeto a antiguas normas autoritarias y coacciones, ahora eres ´libre´ de conseguir tus deseos (los que el capitalismo te ha empaquetado con papel de regalo). Así esta forma de vida capitalista se ha introducido en los espacios refractarios dedicados ahora más, en muchas ocasiones, a las realizaciones personales, narcisistas, hedonistas y de identidad, que a la destrucción de lo existente. La rebelión ahora se disfraza de Identidad, puedes elegir la que tú desees( el estado español ya reconoce 37 identidades de género, puedes elegir la que quieras). El mundo se ha convertido en el supermercado de la identidad. Existen también diferentes identidades relacionadas con la alimentación que pretenden ser también rebeldes. Lo normativo ahora es no ser normativo. Puedes ir más allá y dejar de ser humano: cablearte, colocarte diferentes chips, ponerte un exoesqueleto y llenar tú cuerpo de prótesis para transformarte en un transhumano, todo es moldeable, todo es una opción que consumir en el posmodernismo. Incluso ciertas ´feministas´ como Butler, Preciado o Haraway optan por convertirnos en ciborgs ello con la excusa de poder reinventarnos en lo que queramos y que ya no existan ni hombres ni mujeres. Nosotros como refractarios y amantes de la libertad nos oponemos tajantemente a semejante aberración. La sociedad, disuelta su rigidez autoritaria, se ha convertido en abierta, plural, que tiene en cuenta los deseos de los individuos y aumenta su libertad en función de las motivaciones individuales, la vida flexible en la era del consumo. La izquierda ha comprado este modelo de sociedad y nos lo vende como algo rebelde. Así los movimientos sociales, la izquierda y algunos anarquistas han caído en la trampa donde la ´lucha´es remitida a un consumo de objetos y de signos artificiales que provoca una paralización de la revuelta y atomización de lo social. Aquí vemos la destrucción cool de lo social y las luchas por un proceso de aislamiento que se administra ya no por la fuerza bruta o la cuadricula reglamentaria sino por el hedonismo, el deseo, la visibilización y el consumo.
“Son las clases las que hacen revoluciones no los individuos” Kropotkin
Para nosotros las diferentes formas de explotación y dominación no son un problema en si mismo sino que constituyen una cuestión adyacente a la cuestión social. Los discursos políticos que reducen la explotación y la dominación a diferentes ámbitos evitan ver la raíz de los problemas comunes a todos los explotados, estos discursos (poscoloniales, neofeministas , neoecologistas….) parecen entregarse a la única salida plausible: la fragmentación social en función de criterios étnicos, raciales, de género, de alimentación etc… Esta fragmentación social da lugar a la creación de diferentes grupos en los que surgen diferentes conflictos y tensiones entre sí olvidando el verdadero enemigo a batir: la reproducción social capitalista, el mundo mediado por mercancías y tecnología , el trabajo asalariado. Sobre ese suelo movedizo desaparecen las maneras de pensar lo común, así como un abordaje al capitalismo. Por un lado vemos como se produce una recomposición de la lucha en términos étnicos, culturales, sexuales etc.. y por otro vemos que los análisis y la practica críticos con la explotación económica o la reproducción social han dejado de estar a la orden del día. Las luchas fragmentarias no quieren destruir lo existente, ni mucho menos provocar ciertas tensiones y conflictos que nos puedan llevar a una revuelta generalizada. El objetivo de estas luchas izquierdistas es hacer cambiar en bien la mirada sobre la gente. En efecto querer visibilizar, querer cambiar la percepción que se tiene de los otros , comprender el funcionamiento de su “comunidad” no implica necesariamente modificar la situación de explotación en la que se encuentra.
Es decir visibilizar o intentar que se cambie la percepción sobre ciertos grupos (sexuales, étnicos…) no es una lucha revolucionaria, es el izquierdismo haciendo su labor de recuperación de las luchas y llevando la voz cantante de hacia donde deben ir estas. Así el multiculturalismo y la defensa pública de las minorías corren el riesgo de ser los mejores garantes de un orden capitalista que produce la gran diferencia estructural: aquella que opone a los ricos y los pobres. La guerra de clases queda olvidada de todas estas luchas fragemtarias. Como dice Walter Benn Michaels que “la diversidad no es un medio de instaurar la igualdad; es un medio de gestión de la desigualdad, nada tiene de radical en el plano político, poner de manifiesto o glorificar la diversidad[…] no es otra cosa hoy que nuestra manera de aceptar la desigualdad.” Lo único que se borra con la diversidad y esta s luchas fragmentarias es la diferencia entre las clases. El enemigo a batir ya no es la sociedad de clases ahora se pretende la inclusión de todos en ella, un sociedad de clases diversa.
La ideología izquierdista ha calado hondo en ciertas ideas refractarias y anarquistas han conseguido fragmentar las luchas y colar parte de su programa en los proyectos anárquicos llevándolos a una paralización y luchas internas estériles sin precedentes, una vez apartados ciertos “viejos temas” como el Estado, el Capital, las mercancías , el trabajo asalariado…los izquierdistas han tenido el campo abierto para una reorganización de la “agenda” política en términos de lucha contra el poder de las normas, en vez de la lucha contra un sistema capitalista que produce la alienación, la miseria, la pobreza, y el ecocidio. Esta lucha se convierte en superficial ya no se trata de operar una crítica o un ataque contra nuestros enemigos sino ahora lo que se pretende es “deconstruir” el pensamiento, las ideas y los postulados del adversario.
UNA PEQUEÑA CRITICA AL POST ANARQUISMO
Insistimos las ideas izquierdistas se han colado en la anarquía y a veces su lógica impregna los pensamientos de muchos anarquistas Ideas provenientes de la “izquierda radical” , de algunos bastardos como Foacult, Deleuze y Guattari pero también de nuevas feministas como Butler o Haraway o de los discursos poscoloniales. Uno de los primeros que uso el término post anarquismo fue Hakim Bey famoso por su libro T.A.Z. (ZONAS TEMPORALMENTE AUTONOMAS) este autor fue un posmoderno que utilizo la anarquía para dar rienda suelta a sus desvaríos, entre otras “lindezas” observaba que el poder nunca es más que pura “simulación” o que “la pornografía y la diversión popular como vehículos de una reeducación radical” jamás entendermos como este autor ha tenido tanto “éxito” en ciertos ambientes anarquistas , quizás su lenguaje radical/situacionista, quizás que presentaba algo nuevo nunca lo sabremos. Se carga una base del pensamiento anarquista como es el “poder” que conlleva la explotación y dominación de los ricos y los pobres, también Foacult decía que el poder era algo “abstracto” y así se fue conformando el post anarquismo. Para estos autores que se esconden bajo la falacia del post anarquismo porque para ellos todo es moldeable y fluido y pretenden hasta redefinir el anarquismo que para ellos no habrá de representar la aspiración revolucionaria sino la descomposición de lo social, bajo la máscara de una espectacular rebelión individual. Intentando de esta manera desestabilizar todo aquello sobre lo cual descansa el anarquismo clásico. Pretender llevar su modelo de mundo maleable, fluido y moldeable al anarquismo. En este “rediseño” del anarquismo encontramos estupideces como la de la canadiense, profesora de universidad, Sandra Jeppesen quien afirma “El anarquismo no es un movimiento blanco,[…] el anarquismo no es un movimiento de monogamia heterosexual bigenerado […] el anarquismo no involucra al obrero[…] el anarquismo es crear acontecimientos” aunque no tenga gracia se nos escapa una sonrisa al escuchar semejante estupidez.¿ El anarquismo no involucra al obrero? Se debe admitir que, a menos que lisa y llanamente se borre el pasado y se encierre uno en la mera inmediatez, es extraño y erróneo afirmar eso a proposito de un movimiento que nació en 1872 a partir de una escisión de la Asociacion internacional de los trabajadores de la que habían sido excluidos Bakunin y Guillaume.
Quieren destruir la anarquía pero no lo consentiremos somos tercos como nuestros compañeros decimonónicos atacando con todo a quienes pretendían destruirlos. Hoy el enemigo ataca desde la izquierda. Nosotros nos preguntamos a quién se dirige ese anarquismo que no es “para el obrero”. El postanarquismo reduce la acción política a la subversión de la identidad, su pensamiento deconstruccionista vuelve imposible concebir la crítica en términos de alienación o explotación, encontradonos en asambleas y lugares donde prima “el pronombre de cada uno”, “su identidad sexual” o “lo que come” a la realización de proyectos , que con su praxis y critica, hagan tambalear este mundo que nos condena a la miseria. Un ejemplo claro lo vemos con el feminismo, por un lado nos encontramos con las feministas radicales aquellas que luchan contra el sistema patriarcal y los mecanismos opresivos y por otro lado el neofeminismo/queer que buscan exclusivamente la desestabilización de las normas desplegando su política en un vacio social, exacerbando el eslogan “lo personal es político” hasta disolver la política en la reinvención de la sexualidad. En estos discursos del llamado postanarquismo desaparece toda crítica a la vida mutilada por las mercancías, el trabajo asalariado o la tecnología.
El “espectro anarquista” actual parece incapaz de deshacerse de todo este cocktail posmodernista e izquierdista que moldea la forma de actuar, pensar y sentir en nuestros ambientes. Así vemos como cada vez el pensamiento en los movimientos anarquistas queda cada vez más encorsetado y homogeneizado, con pocas posibilidades de hacer una crítica al pensamiento único postanarquista que se está extendiendo como la pólvora. Estos movimientos postanarquistas están conformados, muchas veces, por personas autoritarias que bajo el disfraz de una ideología “amable” hacen imposible el debate o profundizar en ciertos aspectos e incluso hacerles cualquier crítica, porque rápidamente serás expulsado de su “gran hermano”. Pretender fragmentar el anarquismo categorizando a las personas en base a sus privilegios, capacidades…. , culpabilizando a la otra parte de capacitista, privilegiado….. Darle a esto un discurso rebelde no es más que una pantomima que no tiene ningún sentido revolucionario. El anarquismo mediante el apoyo mutuo y la solidaridad solventa los problemas de capacidades o privilegios sin la necesidad de establecer categorías sociales, convertir a parte de la población en victimas es parte del discurso capitalista absorbido por aquellos que dicen enfrentarse a él. Volver a mirar de frente al enemigo, mirar sin miedo al abismo abre posibilidades de insurrección, crear categorías y fragmentar al movimiento revolucionario sólo permite perpetuar lo existente La anarquía aquí sirve como vehículo para la tiranía. Es demasiado fácil culpar a un ambiente lleno de escrúpulos y paralizado por la ansiedad ante la idea de prohibir o imponer algo, haciéndose pasar por "víctimas", "representantes de los dominados", "oprimidos", "discriminados" de las minorías. En el fondo, estos activistas, apoyados y celebrados por las universidades, las editoriales, el mundo del espectáculo y los medios de comunicación, son los agentes ideológicos de la tecnocracia transhumanista empeñados en destruir todas las formas de defensa de una humanidad libre en una naturaleza salvaje.
CHIMPANCES DEL FUTURO
MADRIP, OCTUBRE 2025
PROCESOS DE COLONIZACIÓN Y DESCOLONIZACIÓN. Apuntes históricos y recursos didácticos.
Julián Vadillo Muñoz
Volapük Ediciones, mayo 2025
288 páginas, 20x13
Estamos ante un ensayo histórico, enriquecedor tanto para estudiantes como para cualquier persona ávida por conocer la complejidad y trascendencia de los procesos desarrollados en él.
Siguiendo una división territorial presenta el periodo del colonialismo de finales del siglo XIX y detalla la actuación de las potencias industriales sobre tantas tierras hasta entonces ajenas a las lógicas del dominio capitalista que acaba empujando al mundo, de manera indefectible, hacia la Primera Guerra Mundial.
Tras décadas de explotación y sometimiento, después de la Segunda Guerra Mundial, estos pueblos comienzan a liberarse del yugo impuesto por las potencias imperialistas de diversos modos: algunos se ven influenciados por el contexto de Guerra Fría y sus antagonismos, otros pretenden una emancipación autónoma no alineada, en el desarrollo de la descolonización.
Se trata, al fin, de un recorrido por la geografía del conflicto del mundo contemporáneo en la periferia de los sistemas, atendiendo a los referentes de la resistencia anticolonial. Un esbozo histórico que nos conduce hasta la actualidad en muchos de estos procesos inconclusos.
Incluye una elocuente selección de fuentes históricas y propuestas didácticas que nutren el acercamiento a esta sugerente realidad de pueblos y modelos en la lucha por su liberación.
MANIFIESTO del Partido Comunista Internacional (1981).
De la crisis del sistema capitalista a la revolución comunista mundial
VER EN PDF: https://pcint.org/40_pdf/05_ElPC-pdf/ElPC_39-w.pdf
ver en línea:
Aquí, el n°9 en francés, de la revista CONTROVERSES
GB : World domination by 2030: Middle Empire and/or US Empire?
GB : LEXICON OF GERMAN COUNCIL 1920-60
ES : 1825-2025:
dos siglos de lucha de clases
DE : AUßERORDENTLICHER ÖFFENTLICHER PARTEITAG DER K.A.P.D.
● Los Estados Unidos de Trump amenazan al mundo
● Algunas cuestiones fundamentales sobre el problema de la vivienda
● ¿Por qué nos llamamos PARTIDO COMUNISTA INTERNACIONAL?
● Nota de lectura. Dos biografías de Bordiga, dos.
● Los líderes burgueses se preparan para la guerra, ¡Preparémonos para la guerra de clases!
VER/DESCARGAR EL PROLETARIO COMPLETO EN PDF.
Partido Comunista Internacional
Il comunista - le prolétaire - el proletario - proletarian - programme communiste - el programa comunista - Communist Program
Proletarios internacionalistas es una pequeña expresión internacional que trata de centralizar la actividad de militantes y grupos de diversas partes del mundo. Si algo caracteriza y delimita a nuestro proceso organizativo es por un lado nuestra contraposición radical a la democracia, al parlamentarismo, al sindicalismo, al nacionalismo, al oportunismo y a todo tipo de fuerzas que neutralizan y liquidan la potencia subversiva del proletariado; por otro, intentar asumir la totalidad de tareas que consideramos imprescindibles en la lucha por la destrucción del capitalismo, las clases sociales y el Estado.
info@proleint.org - www.proleint.org
SUMARIO
Presentación Precisiones sobre el derrotismo revolucionario. . . . . . . . . . . . .. . . 3
Oriente Medio. La lógica de los Estados y el proletariado . . . . . . . . . . . . . . . . 13
Palestina. Una historia de miseria, masacres y sublevaciones. . . . . . . . . . . . . . . 26
El colonialismo y sus críticos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 38
PDF COMPLETO: https://proleint.org/wp-content/uploads/Revolucion-3.pdf
Documentos de la huelga general de 1973 en Nafarroa
La huelga general de Navarra. Junio de 1973 [MCE]
Informe de la Huelga General de Navarra [En Lucha nº8, ORT]
La huelga general de Pamplona [Zutik nº 58, ETA(VI)] (Versión en texto)
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| Llamamiento de la Comisión Obrera de Super Ser (18 de mayo) |
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| Llamamiento de los trabajadores de Motor Ibérica (13 de junio) |
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| Acuerdos de la asamblea de los 6000 obreros de Authi (14 de junio) |
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| Llamamiento de Comisiones Obreras de Navarra (14 de junio) |



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| Puntos acordados por el Comité de Huelga (20 de junio) |

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| Recordatorio del PTE a Alberto Díez (1976) |
Por el combate en el ámbito laboral
Dossier "por el combate en el ámbito laboral" by Valladolor on Scribd

















